Escudos San Xavier-San antón

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Desde que has pasado el portal de la iglesia ya no eres extraño,

si vienes a compartir la misma fe en Cristo,

eres, con nosotros, miembro del pueblo de Dios.

Somos hermanos.

Te pedimos que tu presencia entre nosotros sea fraterna,

que tu fe sea para nosotros testimonio

y tu participación comunitaria.

Nos sentiremos felices si nos ayudas y ejercitas

algún misterio: hacer lecturas, cantar, acomodar a los hermanos,

acoger a los niños y ancianos...

como un miembro más de nuestra comunidad parroquial.

Esperamos de tu humildad

que quieras adaptarte a nuestra manera de celebrar,

aunque tengas que sacrificar la forma

más perfecta de la comunidad de donde vienes.

Esperamos que te unas a nosotros de corazón,

no sólo por aquello de "donde fueres haz lo que vieres"

sino por no romper el signo de comunidad

con gestos y posturas distintos.

Acogeremos agradecidos cualquier sugerencia

que nos hagas para mejor celebrar nuestra fe

y comprometer nuestras vidas más y mejor con el Evangelio.

No asistas junto a nosotros, sino celebra y comparte con nosotros.

No te sientas forastero o extraño, sino hermano en la casa común.